Las excavaciones efectuadas en torno a la Ceiba estuvieron dirigidas a la búsqueda de
posibles ofrendas hechas por esclavos. La Ceiba es reconocida como árbol
sagrado por excelencia donde se realizan ceremonias y se ofrecen ofrendas a
todos los Orishas, que consisten por lo general en sacrificios de aves, aunque
también se utilizan huevos y centavos viejos[1].
Las excavaciones
develaron la presencia de monedas que podrían estar vinculadas a prácticas
religiosas afrocubanas, ya que de 22 piezas encontradas 14 son centavos. No
obstante, estas monedas están fechadas para el siglo XX, lo que indicaría la
continuación de las tradiciones de los mencionados cultos, pero no se
corresponden con la dotación de esclavos.
Es preciso
mencionar la posibilidad de que se utilizaran materiales perecederos, cuestión
que fue ampliamente señalada por viajeros extranjeros que visitaron las
plantaciones cubanas en el siglo XIX.
Atendiendo a esto, Fredrika Bremen[2]
menciona la utilización del árbol de la güira para la confección de distintos
útiles domésticos, así como la realización de cestos trenzados por los
esclavos, lo que dejaría abierta la posibilidad de que utilizaran este tipo de
recipientes para las ofrendas, lo cual no perduraría en el clima tropical
imperante en la isla.
Por otra parte, el hallazgo de un núcleo de
pedernal (sílex) en la excavación del área asociada al barracón de esclavos
comunes podría estar vinculado a ofrendas religiosas.
La aparición de piezas de pedernal en
contextos históricos se ha asociado principalmente a la confección de piedras
de chispa, como parte de las armas de fuego. La presencia de este tipo de
material en contextos asociados a esclavos ha conllevado a interpretarlos por
parte de los arqueólogos como evidencias del acceso de los esclavos a las armas
de fuego. No obstante, se está tomando en cuenta la posibilidad de que este
tipo de piezas hayan sido utilizadas como ofrendas religiosas[3],
cuestión que está por comprobarse.
Algunos investigadores han planteado la
utilización de rocas de cuarzo como ofrendas religiosas en Norteamérica[4],
mineral que presenta características físicas semejantes a las del pedernal, lo
que podrían sugerir la posibilidad de uso de este último con esos fines.
En el ámbito cubano, el hallazgo de
pedernal asociado a los esclavos es muy escaso. En un contexto excavado en la
Habana Vieja[5]
se reporta la presencia de posibles cultos de origen africano para
finales del siglo XIX en varios restos óseos humanos, excavación donde apareció
una pieza de sílex, aunque en un relleno secundario no vinculado al hecho
descrito.